Estuve jugando al Heli Attack 3, un juego de acción hecho en flash. Me resultó muy adictivo. Quise jugarlo hasta terminarlo, pero luego de jugar varios días al último nivel, me dí cuenta de que ese nivel no tiene fin.
Claro, soy muy adicto a los juegos. Hace unos meses dejé de jugar al Battlefield, pero no porque no quiera jugar, sino porque soy adicto y cuando juego no puedo parar, y no puedo hacer otras cosas mejores en mi vida.
Hace unos días, volví a jugar al Unreal Tournament, porque algunos amigos lo estaban jugando. (No le cuenten de esto a mi novia!) Obviamente, además de jugar con mis amigos, volví a jugar todos los niveles que trae el juego para jugar contra la computadora.
En fin, de tanto en tanto vuelvo a comprobar que soy un adicto. Y lo peor es que no soy sólo yo: somos muchos, demasiados, y me preocupa.

Comentarios recientes